Más claro imposible, el arquitecto de la invasión de Irak, Mr. Cheney, ayudado, por supuesto, de algunos “delineantes” y de un indeterminado número de “aznalfabetos”, ha afirmado en su actual viaje al Bagdad que la invasión estadounidense a Irak del 2003 ha sido una “empresa exitosa”.
Exitosa, brillante, beneficiosa; todo ello referido a su “empresa”, Halliburton; y es que a veces el subconsciente juega alguna que otra mala pasada.
